TRANSLATE THE BLOG

lunes, 3 de febrero de 2014

TECLAS WATERFALL y DIVING BOARD

La tecla waterfall (en cascada) se refiere a un tipo de tecla utilizada por los órganos Hammond desde la década de los 50 con la aparición de los modelos B3, C3 y A100 que se caracterizaba por ser plana en el extremo y con sus bordes redondeados para facilitar una de las técnicas más comunes entre los organistas, el glissando. Órganos Hammond anteriores al mítico B3 tenían una arquitectura de tecla diferente, igualmente con acabado plano pero no redondeado.


Por definición el término "waterfall" se emplea exclusivamente para las teclas blancas y su función principal es la de evitar daños en los dedos tras un barrido, habitualmente en la membrana entre el dedo pulgar e índice. Todo el que alguna vez haya intentado hacer un glissando salvaje sobre un teclado contrapesado en el que además de tener que ejercer más presión sobre las teclas, éstas son puntiagudas, sabe de lo que hablamos. ¡Dolor!

Pero además la llegada de la tecla waterfall proporciona al organista una gran versatilidad y agilidad.

Con un recorrido de tecla especialmente corto y una dureza y tacto concretos, sumados a la rapidez con la que la tecla rebota después de ser pulsada para volver a su sitio, hacen que los teclados del órgano Hammond sean rápidos y dinámicos y que faciliten técnicas tan específicas del órgano Hammond como el "Glissando" o el aquí llamado "Hammering".

Pero Hammond no montó teclas waterfall en todos sus modelos. De hecho en todas las espinetas, a excepción de la Serie M que sí montaba waterfall, se montó otro tipo de teclas para abaratar costes y poder competir con otros fabricantes de órganos electrónicos.

La mayoría de ellos usaban unas teclas que se denominaron Diving Board (trampolín), también con los bordes redondeados por lo que podríamos seguir llamándolas waterfall, pero sin el final de la tecla plano.
Este tipo de tecla no resulta tan rápida como la waterfall del B3 ya que al pulsar la tecla puede provocar una ligera sensación de apalancamiento, y también son más frágiles.

¡Ojo con hacer el animal sobre los bordes del trampolín!



La tecla Diving Board se utilizaría posteriormente de manera masiva en sintetizadores.

Por su lado la tecla waterfall, además de para el Clavinet, se propagaría para la fabricación de multitud de clonewheels entre los que cabe destacar como uno de los que mejor han emulado la tecla del B3 a los KORG CX-3 y BX-3 de primera generación (1980).

En la actualidad el fabricante de teclas por excelencia es FATAR, que además de tener sus propios teclados, controladores principalmente, suministra teclas, waterfall o no, a la gran mayoría de fabricantes de pianos electrónicos, teclados y simuladores de órgano Hammond.

He de reconocer que las teclas TP/80 waterfall-semicontrapesadas de FATAR no están del todo mal, de hecho cubren un hueco importante en la fabricación de "partes" de un órgano Hammond, pero todo aquel que haya tenido un B3 entre los dedos sabe que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, y es aquí cuando hago una vaga reflexión:

¿Por qué es tan difícil conseguir unas teclas como las de los auténticos Hammond´s?
¿Cómo es posible que se hayan hecho réplicas casi exactas del sonido de un B3 y no se haya logrado reproducir el tacto y porte de sus teclas?

FATAR TP/8O
Organ professional Keyboard.



Posdata:
Dejo un artículo del maestro Luis Puente, que aunque no habla en particular de teclas waterfall, resulta muy interesante: "Tipos de Teclas (acción) en Teclados y Sintetizadores"

1 comentario:

  1. Muy buen articulo, soy tecladista, y en reviews sobre teclados a veces me encuentro con el termino "Waterfall" y no me lo imaginaba bien, gracias!

    ResponderEliminar

¡Gracias! Tu opinión es de vital importancia.

DVD - SPANISH HAMMOND ORGAN SUMMIT!

Entradas populares

CONTACTANOS:

Para sugerencias, dudas o cualquier otra cuestión organera puedes ponerte en contacto con nosotros escribiendo a: organohammond@hotmail.es